Método STAR: guía realista para no liarte frente al reclutador
Domina las entrevistas de trabajo con la técnica STAR sin parecer un robot ni perderte en el camino
La primera vez que oí hablar del método STAR pensé que era otra de esas palabras raras de consultoría que hacen que todo parezca más complicado de lo que es.
Si quieres la definición del libro de texto, aquí tienes una guía práctica sin dolores de cabeza académicos.

De hecho, recuerdo que en una entrevista en una de esas multinacionales con pasillos interminables, me preguntaron «¿Puedes darme un ejemplo de un conflicto con un colega?». Me quedé congelado, terminé contando media historia que no tenía sentido. Cuando me fui pensé… ojalá hubiera tenido un mapa mental, algo muy simple que me dijera: empieza aquí, continúa allí, cierra con esto. Bueno: eso es STAR.
Si quieres la definición del libro de texto, te recomiendo este artículo de The Muse, donde lo explican paso a paso en detalle. Pero aquí te lo voy a contar como si se lo estuviera explicando a un amigo que dice: «tío, no tengo ni idea de cómo responder cuando me hacen una pregunta situacional en el trabajo».
Qué significa STAR (sin confusión académica)
Son cuatro letras que funcionan como una brújula:
- S de Situación: el contexto. Piensa en la foto de apertura de tu historia: dónde estabas, qué estaba pasando.
- T de Tarea: cuál era tu rol en ese lío. No el del equipo, el tuyo. Porque los entrevistadores quieren oír sobre ti.
- A de Acción: lo que realmente hiciste. Acciones concretas, no frases vagas como «colaboramos en sinergia».
- R de Resultado: ¿qué salió de todo eso? Puede ser éxito, fracaso pero acompañado de lo que aprendiste.
Una vez que lo entiendes, es casi obvio. En Indeed explican que incluso lo crearon como modelo porque en las entrevistas la gente se perdía contando cosas sin llegar al grano.
Por qué improvisar en entrevistas es (casi siempre) un suicidio
Mucha gente me dice: «sí, pero me gusta ser natural.» Yo también lo pensaba. Pero aquí está la incómoda verdad: contarlo «aleatoriamente» suele salir mal. Los nervios, las pausas, los saltos de tema, todo eso juega en tu contra. A veces sale bien, pero la mayoría de las veces parece que estás desorganizado o no sabes qué destacar.
Te lo voy a decir claro: no usar estructura significa que corres el riesgo de enfocarte demasiado en lo irrelevante. Me ha pasado un par de veces que empecé hablando cinco minutos de contexto, del jefe, de las fechas, y se me acabó el tiempo para contar lo que yo hice. Al final, el entrevistador me miraba como: «sí, pero ¿qué aportaste tú?». Esa vacuidad es obvia desde fuera.
Lo mismo se enfatiza en esta guía de LinkedIn: improvisar puede sonar fresco, pero casi siempre termina en caos. STAR no está ahí para limitarte, sino para que lo que dices se entienda.
Errores comunes (he cometido casi todos)
Honestamente, uno de mis errores favoritos fue cuando me inventé una experiencia. Nada grave, pero exageré una situación. ¿El problema? El entrevistador era perspicaz, pidió más detalles y me hundí. Error de novato. Esto también pasa:
- Dar demasiado contexto para la «S» y luego olvidar el resultado. Hecho: 5 minutos hablando y sin métricas.
- Hablar solo de «nosotros en el equipo» y no de «yo». Te pierdes en el anonimato.
- No terminar con lo que aprendiste. Incluso si las cosas salieron mal, el cierre debería ser «aprendí esto y lo apliqué después».
Hay una lista bastante buena en este blog de Forbes donde muestran ejemplos prácticos de errores y cómo darles la vuelta.
Cómo usar STAR sin parecer un robot
Hay un problema con STAR: si te lo memorizas palabra por palabra, suenas como un guion mal ensayado. Eso me pasó en una entrevista, era obvio que estaba «recitando». ¿Sabes qué me salvó? Practicar con amigos en cenas. Decía: «tiradme cualquier pregunta de entrevista, aunque sea inventada, y responderé usando el formato STAR». Así aprendí a entregarlo naturalmente, con palabras de relleno, con pausas… como una conversación real.
Trucos que funcionan:
- Ten 3-4 historias preparadas. No necesitas 10. Un gran logro, un problema resuelto, un lío del equipo y un conflicto personal son suficientes.
- Adapta los detalles. Es diferente si el entrevistador tiene prisa o tiene toda la tarde.
- No uses palabras del libro de texto. «Implementar estrategias de sinergia» suena a PowerPoint. Di lo que hiciste en palabras simples.
Este último punto está bien explicado en Big Interview, con ejemplos de respuestas más humanas.
El valor de STAR para las multinacionales
Algo que no se dice a menudo: a las grandes empresas les encanta STAR porque hace las entrevistas más justas. Te ponen a ti, a tu colega y a otros candidatos en la misma situación. Así pueden comparar de forma más objetiva. No es perfecto, pero es mejor que «me gustó este».
Cuando trabajé con reclutadores en el extranjero, me decían: «sin STAR, las entrevistas son un caos; cada candidato responde a su manera y no se puede medir nada». Con STAR, RRHH siempre toma notas en el mismo esquema. Eso explica el entusiasmo que ves en sitios como BetterUp, donde incluso han compilado preguntas comunes de entrevistas STAR que probablemente enfrentarás.
Reflexión final
El método STAR no es ciencia espacial. No es una trampa secreta ni garantiza el trabajo. Es simplemente un mapa para que tu historia tenga sentido. Y eso marca la diferencia: no ser el más listo, sino el que mejor sabe contarla.
Si te llevas una idea de todo esto es esta: prepara tus historias, cuéntalas como si charlaras con un amigo en un café, y deja que STAR sea el esqueleto invisible. Nada más. Y créeme: funciona.